Reconstrucción Nacional

España hoy no es una democracia: tiene mucho de plutocracia (en donde gobierna el poder del dinero) y está gestionada por una partidocracia (poder omnívoro de los partidos políticos) exclusivista y depredadora. Pues bien, esta situación se afirma desde los primeros años 80 gracias a una constitución ideada para que gobernaran durante siglos un partido de centro-derecha y un partido de centro-izquierda en el marco de un bipartidismo imperfecto. El hecho de que el sistema electoral derivado de la constitución primara a los partidos mayoritarios, favoreció el que tanto PP como PSOE no precisaran ni de eficacia, ni de honestidad para permanecer en el poder.

El resultado ha sido que la corrupción se ha ido apoderando de todos los niveles de poder y que, finalmente, ha terminado siendo la característica más visible del sistema. La corrupción ha sustituido a la eficacia en la gestión y a la responsabilidad. Todo esto era conocido pero se ocultaba y, por lo demás, este país ha sido excepcionalmente condescendiente con los delitos de corrupción. Sin embargo, la irrupción de la gigantesca crisis económica iniciada en el verano de 2007 ha evidenciado la contradicción entre una clase política depredadora y unas clases medias sufridoras y cada vez más exprimidas por el poder para saciar su voracidad y compensar sus “desajustes” contables.

Por todo ello podemos proclamar bien alto que:

– Hoy ya es posible hablar de “crisis del sistema de partidos”, cuando hace solo unos años a muchos de derechas e izquierdas se les llenaba la boca hablando de “la joven democracia española y sus logros”.

– Hoy ya es posible decir bien alto que la corrupción es un mal endémico en el sistema de partidos y que se ha generalizado, cuando hace sólo unos años, la clase política repetía ante la admiración de los medios que “los políticos corruptos eran una excepción”.

– Hoy ya la inmensa mayoría de la población española conoce perfectamente y califica el papel de los sindicatos mayoritarios como representantes solamente de sí mismos, estos es, de sus liberados, cuando hace poco nadie dudaba de que eran representantes de las clases trabajadoras.

– Hoy las cantinelas reiteradas sobre el papel benéfico de la inmigración están completamente desacreditadas y son mas contestadas por sectores más amplios de la población.

– Hoy las frases tranquilizadoras del gobierno ya no tienen credibilidad ni sobre el “descenso” de la inmigración ni sobre el “descenso” de la delincuencia o sobre el “fin de la crisis” y la “pronta recuperación” cada vez merecen menos crédito.

Estamos llegando a una situación previa a grandes cambios políticos y la primera muestra es el descrédito de los portavoces del sistema. Cada día que pasa los partidos políticos tienen menos credibilidad, los porcentajes de electores que acuden a las urnas va disminuyendo, los partidos políticos mayoritarios son objeto de más críticas, hostilidad, ironías y las declaraciones de sus líderes encuentran más dificultades en ser digeridas y aceptadas por la sociedad.

La brecha entre los partidos y la población, la brecha entre los problemas de la población y la capacidad de solucionarlos por parte de los partidos mayoritarios va en aumento. Por eso es la hora de nuevas opciones políticas y del ascenso de grupos que hasta ahora han ocupado lugares marginales.

España2000 dice:

La irresponsabilidad de los partidos políticos, su falta de capacidad para el gobierno y su exceso de capacidad para la rapiña, literalmente, han destruido este país (y no solamente su modelo económico). De ahí que haga falta un proyecto de RECONSTRUCCIÓN NACIONAL para sustituir a la España en ruinas producto de más de tres décadas de partidocracia.

Es preciso aprovechar la fractura del Estado surgido en 1978 y el descrédito de los partidos mayoritarios y la desconfianza en sus tópicos para preparar nuestro asalto a las instituciones y la reforma integral de un régimen caído en la inoperancia y la corrupción. Las condiciones objetivas son extremadamente favorables y hace falta que nuestra organización y las organizaciones hermanas estén en condiciones de redoblar sus esfuerzos y actuar en sinergia para aprovechar estos años decisivos en los que cada español está llamado a asumir sus responsabilidades en defensa de su patria y del futuro de sus familias.

Por todo ello recomendamos asumir las siguientes PROPUESTAS de nuestro

“PROGRAMA MÍNIMO DE RECONSTRUCCIÓN NACIONAL”

Contra la crisis económica:

· Política de defensa de nuestra industria mediante políticas arancelarias
· Política de desglobalización, regularización y planificación económica
· Creación de una Banca Pública capaz de financiar a las PYMES
· Derecho preferente de los españoles a la hora de optar por puestos de trabajo

Contra la corrupción generalizada:

· Aumento de las dotaciones policiales dedicadas a investigar la corrupción.
· Aumento de las penas por delito de corrupción.
· Ley de Financiación de Partidos políticos
· Responsabilidad solidaria de los partidos políticos por corrupción de sus miembros

Contra la inmigración masiva:

· Repatriación inmediata de todos los ilegales presentes en España.
· Derogación de la Ley de Extranjería y de la “regularización por arraigo”.
· Repatriación de los inmigrantes en paro de larga duración.
· Expulsión de todos los extranjeros presos con prohibición de retorno.

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